Anoche te colaste en mis aposentos,
recorriste mis pensamientos,
tras esa inmensa luna azul.
Me mirabas
y con tus ojos me decías
cuanto ansiaba tu alma estar junto a la mía.
El cielo estaba plagado de estrellas,
quise coger un puñado con mis manos
y así poder iluminar tu rostro,
pero me fue imposible.
Quise pedir a tu alma que no se fuera,
pero las palabras se quedaron en mi garganta,
junto a tu silencio.
y con tus ojos me decías
cuanto ansiaba tu alma estar junto a la mía.
El cielo estaba plagado de estrellas,
quise coger un puñado con mis manos
y así poder iluminar tu rostro,
pero me fue imposible.
Quise pedir a tu alma que no se fuera,
pero las palabras se quedaron en mi garganta,
junto a tu silencio.
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